Su nombre permanece en la memoria de Ciudad Sahagún, pero su historia comenzó mucho antes de la llegada de las grandes fábricas. Fue abogado, intelectual, hombre de izquierda y uno de los principales protagonistas de la consolidación industrial de esta región de Hidalgo.
Antes de convertirse en uno de los principales centros industriales de México, esta región del Altiplano hidalguense estaba integrada por comunidades de tradición agrícola. Todo comenzó a transformarse durante la década de 1950, cuando el Gobierno federal impulsó un ambicioso proyecto para fabricar trenes, camiones, autobuses y maquinaria en territorio mexicano.
En aquella transformación destacó un personaje cuyo nombre todavía es recordado por generaciones de sahagunenses: el licenciado Víctor Manuel Villaseñor y Martínez de Arredondo.
Nacido en 1903, Villaseñor fue mucho más que un administrador de empresas. Su trayectoria estuvo ligada a la política nacional, los movimientos de izquierda y las discusiones sobre el desarrollo económico de México.
De la política nacional a las fábricas del Altiplano
Durante su juventud participó en círculos políticos e intelectuales vinculados con figuras como Vicente Lombardo Toledano. Su pensamiento defendía la intervención del Estado en sectores estratégicos de la economía y la posibilidad de construir una industria nacional capaz de reducir la dependencia del extranjero.
Con esa formación llegó al proyecto de Ciudad Sahagún, impulsado durante el gobierno del presidente Miguel Alemán Valdés.
En 1952 comenzó a desarrollarse la Constructora Nacional de Carros de Ferrocarril, una de las empresas que marcarían el nacimiento industrial de la región.
Junto con Diesel Nacional (DINA) y Toyoda de México, posteriormente Siderúrgica Nacional (SIDENA), se establecieron las bases de uno de los complejos industriales más importantes de su tiempo.
Villaseñor participó desde los primeros años en este proyecto y, a partir de 1959, asumió la dirección de las principales empresas del complejo, responsabilidades que mantuvo hasta 1970.

Cuando Sahagún comenzó a transformar miles de vidas
El crecimiento de las fábricas también transformó el territorio.
Trabajadores de distintos municipios de Hidalgo y de estados como Tlaxcala, Puebla y el Estado de México llegaron atraídos por las oportunidades laborales. Con ellos llegaron familias, nuevas costumbres y generaciones que encontraron en Sahagún un lugar para construir su futuro.
La industrialización estuvo acompañada por viviendas, escuelas, espacios deportivos, servicios públicos e infraestructura urbana.
Ciudad Sahagún dejó de ser únicamente un proyecto de fábricas para convertirse en el hogar de miles de familias.
Durante la gestión de Villaseñor, las empresas también enfrentaron dificultades financieras, problemas de producción y desacuerdos sobre el papel que debían desempeñar las industrias públicas.
Uno de los episodios documentados ocurrió en DINA, donde existieron conflictos relacionados con la asistencia tecnológica de la empresa italiana Fiat. Villaseñor cuestionó los resultados de esa colaboración y participó en los esfuerzos por reorganizar la producción.
Su administración formó parte de una etapa decisiva para la consolidación de la industria sahagunense, aunque aquel proceso fue resultado del trabajo conjunto de autoridades, ingenieros, técnicos y miles de obreros.
El hombre que también dejó escrita su historia
En 1976 publicó Memorias de un hombre de izquierda, una obra autobiográfica de dos volúmenes en la que relató su participación en distintos acontecimientos políticos y económicos del siglo XX.
En sus páginas también abordó las dificultades que enfrentaron las empresas de Ciudad Sahagún y su visión sobre la industrialización de México.
Tras concluir su etapa en el complejo industrial, Villaseñor también ocupó la dirección de Ferrocarriles Nacionales de México.
Falleció el 13 de diciembre de 1981, a los 77 años, dejando una trayectoria que continúa siendo estudiada por investigadores de la historia económica y política mexicana.

Un nombre que permanece en la memoria de Sahagún
Para quienes crecieron escuchando las historias de las fábricas, nombres como DINA, Concarril y SIDENA representan mucho más que empresas.
Son parte de los recuerdos de padres y abuelos que trabajaron entre maquinaria, líneas de producción y talleres. También forman parte de la identidad de una ciudad que nació alrededor de la industria.
En esa memoria colectiva aparece Víctor Manuel Villaseñor, a quien se han dedicado espacios y homenajes en reconocimiento a su participación en el desarrollo de Sahagún.
Su historia también permite entender que la construcción de una ciudad industrial no dependió de una sola persona, sino de una generación que participó en uno de los proyectos económicos más ambiciosos del México del siglo XX.
Hoy, más de siete décadas después del inicio de aquel proyecto, conocer a Víctor Manuel Villaseñor es también acercarse a los orígenes de Ciudad Sahagún, una ciudad cuya historia fue escrita entre fábricas, trabajo y generaciones de familias que hicieron suyo este rincón del Altiplano.
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