Entre catrinas y cempasúchil, San José se prepara para honrar a quienes ya partieron

En vísperas de Día de Muertos, una iniciativa ciudadana reunió tradición, identidad y apoyo a la economía local en un sembradío de cempasúchil de José María Morelos, Emiliano Zapata.

Por: Alberto Carrasco Cedillo

Emiliano Zapata, Hidalgo, 20 de octubre de 2026. — Se acerca una de las celebraciones más entrañables de México: el Día de Muertos, una fecha en la que las familias preparan sus altares, encienden veladoras y colocan flores de cempasúchil para recordar y honrar a quienes ya no están físicamente, pero permanecen vivos en la memoria y el corazón de sus seres queridos.

En este ambiente de tradición y nostalgia, la comunidad de José María Morelos, mejor conocida como San José, en el municipio de Emiliano Zapata, fue escenario de una actividad que reunió a catrinas, flores y habitantes interesados en mantener vivas las costumbres de sus antepasados.

La iniciativa, organizada por Lety García, surgió del interés de particulares por promover las tradiciones de Día de Muertos y, al mismo tiempo, respaldar el trabajo de un productor de la propia comunidad.

El encuentro tuvo lugar este martes en el sembradío del señor Delfino García, quien dedica tiempo y esfuerzo al cultivo de flores de cempasúchil, una de las especies más representativas de esta temporada.

Entre los intensos colores anaranjados de las flores y el paisaje del Altiplano hidalguense, participantes caracterizadas como catrinas realizaron una sesión fotográfica que evocó la riqueza cultural de una celebración profundamente arraigada en la identidad mexicana.

El cempasúchil, una tradición que también da sustento

Para muchas familias mexicanas, el cempasúchil es mucho más que una flor de temporada. Sus pétalos y su característico color forman parte de los caminos y ofrendas que, de acuerdo con la tradición, ayudan a guiar a las almas de los difuntos durante su visita al mundo de los vivos.

Pero detrás de cada maceta también existen historias de trabajo, dedicación y familias que encuentran en su cultivo una fuente de ingresos.

Por ello, esta actividad también buscó promover la venta de las flores producidas por el señor Delfino García, invitando a los habitantes de la región a adquirirlas directamente en su sembradío y contribuir a la economía local.

El sembradío se encuentra sobre la calle Teodoro Roldán, en San José. Para quienes llegan desde Santa Clara, es la primera calle; mientras que, desde Santa Bárbara, corresponde a la última.

Mantener viva la memoria de nuestros pueblos

En vísperas del 1 y 2 de noviembre, cuando los hogares comienzan a llenarse de papel picado, veladoras, alimentos tradicionales y flores de cempasúchil, actividades como esta recuerdan que el Día de Muertos no solamente se vive frente a un altar.

También se encuentra en las manos de quienes cultivan las flores, en las personas que transmiten las costumbres a nuevas generaciones y en quienes, por iniciativa propia, buscan que la identidad de sus comunidades permanezca vigente.

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