Alertan posible extinción local en la Laguna de Tecocomulco, el último humedal natural del Valle de México
El ajolote del Altiplano (Ambystoma velasci) enfrenta un escenario crítico en el Altiplano hidalguense, ante la falta de estudios científicos, monitoreo ambiental y acciones de conservación, principalmente en la Laguna de Tecocomulco, sitio Ramsar y último humedal natural del antiguo sistema lacustre del Valle de México.
Jonatan Job Morales, biólogo por la UAEH y especialista en conservación, advirtió que no existen investigaciones recientes ni censos poblacionales que confirmen la presencia actual de la especie en este ecosistema, pese a su alta relevancia ambiental. El último registro científico data de 2021, pero fue en Pachuca y Zempoala, no en Tecocomulco.
Pobladores y pescadores locales coinciden en que cada vez es más raro encontrar ajolotes, cuando antes eran comunes. Señalan como principales amenazas la contaminación del agua, la introducción de especies invasoras como carpa y tilapia, el uso de agroquímicos y la extracción ilegal para consumo.
Especialistas subrayan que la presencia del ajolote es un indicador natural de buena calidad del agua, por lo que su disminución refleja un deterioro ambiental progresivo en la región.
En noviembre de 2025, la Profepa clausuró obras irregulares en la ribera de la laguna, tras detectar rellenos sin autorización ambiental dentro del área protegida, al representar un riesgo directo para el hábitat del ajolote y otras especies.

Ante este panorama, ambientalistas y habitantes exigen acciones urgentes de investigación, vigilancia y conservación, para evitar la posible desaparición del ajolote en el Altiplano hidalguense y proteger uno de los ecosistemas más importantes del centro del país.




