Por: Alberto Carrasco Cedillo
Lo que durante meses fue una queja constante de vecinos y automovilistas, este fin de semana estuvo a punto de convertirse en una tragedia.
Un tractor agrĆcola que circulaba sobre la avenida 18 de Marzo, una de las vialidades mĆ”s transitadas de Tepeapulco, cayó en un profundo bache. El impacto provocó que una de las personas que viajaba a bordo saliera proyectada y quedara a escasos centĆmetros de ser aplastada por una de las enormes ruedas de la unidad.
El saldo pudo ser fatal.
Las imÔgenes y testimonios comenzaron a circular rÔpidamente en redes sociales, donde la indignación no tardó en hacerse presente. Para muchos ciudadanos, este accidente representa el resultado de un problema que lleva demasiado tiempo sin atenderse: calles deterioradas en pleno corazón del municipio.
La molestia aumenta porque estos hechos ocurren apenas unos dĆas despuĆ©s de que el Gobierno Municipal realizara la clausura de diversos establecimientos por operar sin la documentación correspondiente. Mientras la autoridad demuestra capacidad para inspeccionar, clausurar y aplicar la ley en materia administrativa, la ciudadanĆa cuestiona por quĆ© esa misma eficacia no se refleja en la atención de problemas que ponen en riesgo la vida de las personas.
La discusión ya no gira únicamente en torno al estado de las calles. Hoy la pregunta que se hacen muchos habitantes es sobre las prioridades del gobierno: ¿por qué las acciones que generan recaudación parecen avanzar con rapidez, mientras el mantenimiento de la infraestructura pública sigue siendo una deuda para quienes transitan diariamente por el municipio?
Cada bache que permanece abierto representa un riesgo para motociclistas, ciclistas, automovilistas y peatones. Lo ocurrido en la avenida 18 de Marzo es un recordatorio de que la falta de mantenimiento tambiƩn tiene consecuencias.
Esta vez hubo suerte.
La próxima ocasión podrĆa no haber una segunda oportunidad.




